En cuanto a la búsqueda de relaciones ejemplares que linden con lo ideal: podemos decir que la resolución de este obstáculo está íntimamente relacionado con el tema de la egolatría. La creencia en nuestra perfección nos lleva a pensar que somos capaces de establecer relaciones ideales; no solo pensamos que somos capaces, sino también pensamos que somos dignos de ello.

Por lo qué, para merecernos, los acercamientos, los cambios, las concesiones, los halagos y hasta el sometimiento a nuestras demandas deben realizarlas los demás.

La perfección nos impide perdonarnos, sólo podemos ofrecer explicaciones racionales a nuestras permanentes exigencias.

Poder desprendernos de la obstinada búsqueda de la pareja ideal, del amigo ideal, de la familia ideal es el camino para encontrarnos finalmente, con la pareja real, el amigo real y la familia real. Ellos están ahí, para aceptar nuestras imperfecciones, asumir las propias y ofrecernos todo su amor.