Entre el vivir y el durar

 

Quienes han podido escuchar las últimas reflexiones de los moribundos, comentan que aquellos que se disponen a morir, nunca se arrepienten por no haber estado más tiempo en la oficina, o por no haber ahorrado algo más de dinero a costa de alguna privación. En cambio suelen arrepentirse por no haberse animado a realizar un sueño, o por no haber podido vivir el amor con mayor intensidad y libertad.

El escuchar estas postreras y amargas reflexiones, nos invitan a animarnos a vivir hoy.

De ese modo, en el ocaso de la vida, quizá podamos irnos con la satisfacción de haber estado presente, cada vez que nuestros sentimientos y deseos lo hicieron necesario.